PARA NO HACERTE EL TEXTO LARGO

PARA NO HACERTE EL TEXTO LARGO

Rodolfo Lira Montalbán

Twitter: @LiraMontalban

acerca del autor

Noveno piso

Al cumplir los tres meses de vida, el pequeño bebé no podía presumir de fortaleza ni de tener signos vitales esperanzadores. Lo lejano del rancho en donde nació y las precarias instalaciones sanitarias en los años treinta del siglo pasado, no fueron de gran ayuda. Todos los brebajes y remedios al alcance, acudieron en manos … Continúa leyendo Noveno piso

Escoba cómplice

Las extrañas motivaciones de aquellos que fundaron ciudades en los desiertos pueden tener una explicación lógica: en caso de huida, los maleantes contaban con condiciones inmejorables para ocultarse en esos parajes inhóspitos de temperaturas calcinantes. Las dificultades, la falta de agua, las feroces tormentas de arena, la lucha por la supervivencia de bestias, serpientes e … Continúa leyendo Escoba cómplice

La máscara más cara

La fiesta de aquella noche quedaría registrada en la agenda como una de las más divertidas del año. Los cantos y risas cesaron cuando el reloj cucú anunció las dos de la madrugada. Ya de camino, el jolgorio siguió arriba del auto. El recuerdo de los chistes volvía a hacer reír a carcajadas a Lupita … Continúa leyendo La máscara más cara

Inundados de recuerdos

A fin de expiar los pecados con que el catecismo los atemorizaba, los feligreses contritos asistían al templo todos los domingos. En ese extenso catálogo apostólico de infracciones veniales y capitales no aparece el pecado de Oyuki, pero sí otro, señalado como mortal: el pecado de la gula.  Antes de que sea realmente mortal por … Continúa leyendo Inundados de recuerdos

Mire usted

La abuela siempre ha sido de carácter muy adaptable, aunque fue intransigente y en extremo cuidadosa cuando de su apariencia y la de sus hijos se trató. “Rayas con cuadros no van”, era la frase con la que los devolvía de la puerta para hacerles escoger un atuendo más coordinado. En cuanto a colores, tenía … Continúa leyendo Mire usted

El incidente del espejo

En los austeros años de la posguerra, eran muy pocos los vecinos de ese pueblo que podían pagar los honorarios de un arquitecto. La mayoría de las casas se proyectaban y construían bajo la sapiencia de los maestros de obra. Los había por docenas y a falta de educación universitaria ejercían la profesión: “Como Dios … Continúa leyendo El incidente del espejo

Corazonada

Mientras la luz del semáforo cambiaba al verde, echó un vistazo a la hora en el reloj del auto. ¡Otra vez llegaría tarde! El pesado tráfico parecía no moverse, nada ayudaba a calmar su impaciencia. Intentó distraerse con las habilidades circenses de los equilibristas callejeros pero fue inútil, la angustia ya le causaba opresiones en … Continúa leyendo Corazonada

Cepillo, parte dos

Cincuenta posibles dueños de un mismo perro, llamaron ese domingo muy temprano. Lo hicieron motivados por el reportaje aparecido en la sección dominical del periódico. Ahí se describía la historia de un pequeño perro perdido, omitiendo con todo propósito su foto y sus datos precisos a fin de que el dueño, al describirlos, demostrase su … Continúa leyendo Cepillo, parte dos

Cepillo

A partir del mediodía y hasta que el sol se pone, durante la canícula de las ciudades del desierto norteño, las calcinantes banquetas son el lugar más desagradable para pisar. Las suelas de los zapatos provocan ardores. Los rayos descargados sobre la ropa, la calientan a extremos insoportables. En la parada de la esquina, los … Continúa leyendo Cepillo

Huyo del garambullo

En un segundito, así pasan las cosas: en un segundito. Así lo decía su madre.      Ese fue el tiempo que tardó ese puñado de garambullos en entrar por su boca, pintar de morado intenso su lengua y dejar alojada la necia bacteria que viajaba en ellos.        La linda damita que, entre la … Continúa leyendo Huyo del garambullo

Dos pesitos

Asidos con fuerza, pero con ternura, a cada mano de la abuela, los futbolistas, ella de ocho y él de nueve años, en camino al campo deportivo, hicieron parada en la tienda de la esquina a fin de abastecerse con bebidas reconstituyentes, para satisfacer su próxima necesidad de electrolitos. Las vecinas, estacionadas en la colindancia … Continúa leyendo Dos pesitos

Diván el terrible

Al salir de la fábrica, se sintió orgulloso de la tarea para la cual estaba convocado. Sus antepasados sirvieron en un principio como una especie de cama de día, hasta que, en 1890, madame Benvenisti decidió regalar uno de ellos, de linaje victoriano, al doctor Freud, y la historia cambió.             El ejemplar que hoy … Continúa leyendo Diván el terrible

Se reparan aforismos

Los sinuosos pasillos del mercado, abarrotados con mercancías de toda ralea, desde las que cuentan con todas las normas que la ley establece, las procedentes de la piratería, y hasta las que llegan de recónditos lugares rurales, fueron testigos de lo errante de un vecino, que se abría paso recibiendo advertencias de “¡Ahí va el … Continúa leyendo Se reparan aforismos

Bendito cubreboca

      El local era pequeño y las restricciones sanitarias permitían solo dos clientes dentro. Entre anaqueles con medicamentos, jaulas habitadas por cachorros de perro, de gato, y por penetrantes fragancias, el médico veterinario, atendía a su fauna de clientes.      Después de mucho pensar, decidió sumarse a la novedad y ofrecer también, en colaboración con … Continúa leyendo Bendito cubreboca

Galope carretero

Las veintidós ruedas del camión, sustentaban dos pesados remolques. Transitando a ciento veinte kilómetros por hora, rompían la resistencia que el aire oponía al pequeño automóvil que circulaba detrás. Dentro del espacio habitable del compacto, padre e hijo viajaban en animada charla, bajo el cielo espléndido del atardecer. Circulaban en el carril central de una … Continúa leyendo Galope carretero

Primer escrutador

Las cervezas y la carne asada estaban listas, la mesa puesta. Los invitados llegaron puntuales con el platillo que les tocó. Pero siempre, hay un “prietito” en el arroz: uno de los compadres se excusó de asistir a la comida dominical. Una contingencia importante se lo impedía: su nombramiento como funcionario de casilla para las … Continúa leyendo Primer escrutador

Autobús escolar

— ¡Manuel! Te llaman de la dirección. —¡Ay, nanita! Ahora, ¿qué hice? La tarea de Manuel era la de mantener el autobús escolar en condiciones óptimas de limpieza. Lo hacía tan mal, que los choferes, terminaban por hacer ese trabajo. Era necio y desobediente. —¡Al carajo! era su frase. A pesar de esto, el director … Continúa leyendo Autobús escolar

La credencial del Héctor

Formados en la fila, esperaban su turno para tramitar la credencial de elector, el Héctor y el abuelo. Delante de ellos, diez personas esperaban también para ingresar a la oficina del Instituto Nacional Electoral. El abuelo ya aburría a la familia, advirtiendo que tal vez esta sería su última votación. Para su nieto Héctor, que … Continúa leyendo La credencial del Héctor

El cubo de la mosca

En el minucioso proceso de embellecimiento, indispensable para no lucir tan “pior” en su salida a cenar, ella se hacía esperar hasta una hora, antes de hacer su entrada triunfal en la sala. Al impaciente novio en espera, el amor le daba la fuerza para permanecer sentado en la sala, como un bulto. Eran ya … Continúa leyendo El cubo de la mosca

Acoso sistemático

Cuando nació el niño, vecinas y comadres procedieron a la inspección de rigor y depositaron sus regalitos sobre la atestada mesa del comedor, con sutileza, a manera de que el suyo destacara de los demás.       Al asomarse a la cuna, su expresión de asombro era unánime. Algunas lo externaban con emoción y otras con … Continúa leyendo Acoso sistemático

Arturo era millonario

El tope de la esquina, con su silenciosa autoridad, obligó a Luz a bajar la velocidad, tanto del auto, como de sus pensamientos. Sus nervios, alterados a causa del pesado tráfico de la hora pico y de los problemas económicos que rondaban por su cerebro en su regreso a casa, la hacían presa del agobio. … Continúa leyendo Arturo era millonario

Mixiotes sin ala

Cuatro hermanas y una madre, constituidas como Real Academia Mexicana del Mixiote, sesionaban esa mañana en la cocina. El lugar era del tamaño justo para sus prominentes caderas. Al menos tres debían moverse, cuando la que estaba situada al fondo tenía la necesidad de salir al baño.     Los chismes en propagación no les impedían permanecer … Continúa leyendo Mixiotes sin ala

La sirena Irene

En la mitología griega, sabido era que el hipnótico canto de las sirenas atrapaba a los marinos. La sirena Irene (aquella que trae la paz) es una de ellas, seduce a aquellos que navegan en el mar de los libros. Con el ritmo y la dulzura de su voz, acaricia las palabras. Poniendo énfasis en … Continúa leyendo La sirena Irene

Hermano Chileno

El Festival de Viña del Mar que se celebra en Chile, no era, como lo es hoy, solo un festival de música popular. ¡No, señor! en la década de 1960, sus inicios, también ofrecía música folclórica. A los miembros del coro mexicano donde cantaba Abundio, les tocó en suerte, viajar las muchas horas de vuelo … Continúa leyendo Hermano Chileno

Esa ya la vimos

En el capítulo anterior, nuestro antihéroe, el tío “Don Juan”, se quedó sentado a la mesa sorbiendo su sopa, bajo la mirada atenta de sus tres esposas y el silencio receloso de su prole. Una multitud de asiduos lectores, que son un poco más de los que leyeron al náufrago que arrojó su mensaje en … Continúa leyendo Esa ya la vimos

Luego se igualan

Congregada por el abuelo, la familia se disponía a atestiguar el momento en el que el primer hombre posaría su pie sobre la superficie lunar. Lo que los científicos de la NASA desconocían era que esa familia, ya hacía mucho tiempo, “andaba en la Luna”. Se preparó la mesa para el lunático evento. Los caballeros … Continúa leyendo Luego se igualan

Era necesario un colibrí

Para incorporar un texto a la antología dedicada a los milagros encontrados en el jardín, era necesario un colibrí. Sin la complicidad de aquella ave, le sería en verdad difícil lograr una descripción fiel de su vuelo, inexplicable a simple vista. Era todo un reto, sería prestigioso lograrlo.   Hasta el más indiferente lo sabe: … Continúa leyendo Era necesario un colibrí

María Luz

¡Prende la tele, ya va a salir María! Eran las cinco en punto. La tía, dueña del control remoto, sintonizó el canal correcto. El programa: “Misión salud”. El escenario: el Instituto Nacional de Cancerología. Los protagonistas: héroes y heroínas en la lucha contra el cáncer de mama. La doctora Yolanda Villaseñor da los pormenores del … Continúa leyendo María Luz

De manteles largos

En la inauguración de un temazcal, se hacen necesarios: un banquete, cuetes, ofrendas, la presencia de conspicuos personajes y un ramillete de lindas damitas que hagan las veces de madrinas, calidad indispensable para formar primeras en la fila de la inmersión y disfrutar, si se le puede llamar disfrute, al hecho de permanecer sudoroso y … Continúa leyendo De manteles largos

El Malamén

Cuando el calendario participa la llegada del día primero de enero, la abuela enciende una veladora. Lo hace con la devoción de todos los días primeros de cada mes, pero este día en particular alarga el procedimiento, pone énfasis en cada detalle del ritual, en cada pensamiento, en cada frase. Sus pulmones, que soplaron enérgicas … Continúa leyendo El Malamén

Mauricio Trespatines

De los siete u ocho metros de altura que tiene el árbol, alcanzó a trepar casi cinco. Su exceso de confianza fue puesto al límite, cuando en su loco afán por atrapar a la ardilla que se refugiaba en la copa, la madre naturaleza aplicó intransigente la ley de la gravedad y la caída fue: … Continúa leyendo Mauricio Trespatines

Posadas postergadas

Aquella noche de paz, noche de amor, del ya muy flaco calendario de 1980, cuando el reloj marcó la una de la mañana y la tía marcó nuestro número telefónico, buscando a sus hijitos, supimos que era la hora del final de la fiesta. Mis exhaustos padres, después de incontables brindis navideños, de haber preparado … Continúa leyendo Posadas postergadas

Pasto oficial

Eran las tantas de la madrugada, tiempo del Este. Los banderines multicolores colgaban todavía de poste a poste, los restos de confeti seguían pegados en la fresca pintura color amarillo tráfico. Se percibía, aún, el ambiente festivo de la inauguración de aquella flamante adecuación vial, orgullo de las autoridades municipales, dotada con amplio camellón, padre … Continúa leyendo Pasto oficial

Ciudad con encanto

Habitantes del pueblo de Latiguillo, obedeciendo al pie de la letra los consejos de los grandes maestros de la literatura, en cuanto a evitar los lugares comunes, huyeron de ahí. En su búsqueda de una ciudad con magia, algunos encaminaron sus pasos hacia Comala; otros más, hacia Macondo; pero todos se desviaron al ser asaltados por … Continúa leyendo Ciudad con encanto

Reverdecí también

Si les digo que el tronco de este árbol, que habita en mi jardín, tiene cuatro metros de circunferencia, es porque tengo la cinta métrica en la mano. Permítanme presentarlo: orgulloso miembro de la arbórea familia de los Anacardiaceae, es conocido en el ambiente científico como: Shinus molle. De cariño le decimos: Pirul. Sus hojas realizan … Continúa leyendo Reverdecí también

Recuerdos desteñidos

—¿Quiénes son ustedes? —Somos Tony y Douglas, del Túnel del Tiempo. Atesoro recuerdos desteñidos de los años setenta, algunos de ellos en blanco y negro. Imágenes de la pantalla del único televisor de la casa, emplazado por supuesto a la vanguardia, en el lugar de honor de la sala. ¿Cuál programa daban primero? ¿Era Bonanza, … Continúa leyendo Recuerdos desteñidos

El índice que será

•  Prólogo El índice que apuntaré aquí, no será el que está al lado del pulgar, ni el que rasque comezones, ni el que hurgue adherencias nasales de ninguna índole. Este índice no será aquel que, flamígero, señale conductas deleznables, ni remita signos obscenos a quien las practique. No será ningún índice económico, ni el … Continúa leyendo El índice que será

Cayetano y Ubalda

No es por presumir, pero además de importante, modestia aparte, soy imponente. No soy capilla, ni parroquia, soy la Catedral. Mi construcción comenzó en 1528. Miles de palomas se han posado en mi cúpula, muchos soles me han iluminado, muchas lluvias han lavado mis muros, la neblina ha escondido mis campanarios y la nieve los … Continúa leyendo Cayetano y Ubalda

Deambulando

Mi escondite secreto, en las noches del cálido verano queretano, es el quiosco del Jardín Zenea. Cuando, al final de la jornada, los músicos guardan sus instrumentos y se van a descansar de una sabrosa sesión de danzones, todo queda en calma. Subo sigiloso, me hago bolita y disfruto de un sueño apacible. Suponía que … Continúa leyendo Deambulando

Tema libre

Exhibiéndose por las calles, se paseaba indolente un tema libre. Su desnudez, al más puro estilo Tarzán, incomodaba algunas conciencias. El colmo del asunto sobrevino cuando este provocador tema libre decidió subir a las copas de los árboles del parque. De inmediato, las fuerzas vivas de la población llamaron a la Coordinación Municipal de Protección … Continúa leyendo Tema libre

Carente de elementos

Alejada más de 408 kilómetros de la superficie terrestre, allá por la termósfera y dando una vuelta a la Tierra cada 92 minutos, se encuentra la Estación Espacial Internacional. Desde el puesto de observación en su cúpula con ventanas de visión panorámica, aquel solitario astronauta realizaba labores rutinarias de revisión. Flotando en la ingravidez y … Continúa leyendo Carente de elementos

Renacimiento instantáneo

En el área de juegos infantiles del parque, en esa solitaria tarde, solo dos personajes misteriosos se mecían en los columpios cerca del sendero. Sus largas gabardinas grises y sus antiguos sombreros de bombín, no armonizaban con el estilo de las vestimentas del lugar, ni con el clima caluroso de aquella época del año. Concentrado … Continúa leyendo Renacimiento instantáneo

Senescente en fuga

En medio del intenso tráfico, caminito de la escuela y manejando como locos, iba todo el reino animal. Apenas lo notó: después de tantos años alejado del volante, había perdido la costumbre de las prisas, del tráfico mañanero y de torear impaciencias ajenas. Era un buen abuelo y se ofreció a llevar a su única … Continúa leyendo Senescente en fuga

El Palacio del Yerro

Había una casa muy extraña en el vecindario. En su construcción, no era muy diferente a las demás de la cuadra, sin embargo, los colores chillantes de su fachada: verde perico con violeta, amarillo y rojo en varias tonalidades, eran extraños y llamaban poderosamente la atención. Resultaban hasta molestos para algunos transeúntes. La combinación era … Continúa leyendo El Palacio del Yerro

Impermeabilizada

Día de Reyes, de juguetes nuevos bajo el árbol navideño. La casa se impregnaba con su feliz olor característico. En septiembre, los sugestivos aromas a útiles escolares, a plástico, a papel y a ropa nueva. El embriagante olor de un automóvil recién estrenado y el inolvidable perfume del primer amor son, tal vez, los recuerdos … Continúa leyendo Impermeabilizada

Te vas a perder

Mientras maquinalmente estacionaba el auto en la cochera, escuché el grito una y otra vez: “¡La mató!”. Sobresaltado e inmóvil, quedé frente al volante por unos segundos. Los gritos provenían de la cocina, la ejecutante: Rocío, la muchacha que nos ayudaba. Salió corriendo y gritando fuera de sí, golpeó mi ventanilla haciendo señales para que … Continúa leyendo Te vas a perder

Cronos versus Kairos

Esa larga mesa, cubierta con paño verde, era requerida de manera invariable por todos los partidos y corrientes políticas. Testigo en decenas de ceremonias especiales, alojaba diez sillas, la misma cantidad de botellitas con agua, y letreros al lado de cada una, en ellos escritos los nombres de eminentes personajes, prohombres y promujeres ilustres, representantes, … Continúa leyendo Cronos versus Kairos

Mentolados

Lo apretado de algunas corbatas y fajas, no era un sacrificio. Aquella noche, los invitados a la fiesta lo soportaban todo con una sonrisa, y con la expresión más elegante de su catálogo. La ocasión lo ameritaba: el sueño de aquella niña era el de ser una princesa, y todos en el pueblo conspiraron para … Continúa leyendo Mentolados

Compañeros de viaje

El sopor que da después de comer en una tarde calurosa, y el vaivén de aquel tren, me arrullaron. Hasta el momento de perderme en mi somnolencia, ya llevábamos ganado un poco más de la mitad del camino. El vagón iba lleno, por lo que nos tocaron asientos separados: mis dos hijos y mi esposa … Continúa leyendo Compañeros de viaje

Doña Borre

Los aparatos electrodomésticos fabricados por allá de 1930, al cumplir la mayoría de edad, y haber servido con suficiencia en el frente de batalla de las tareas del hogar, en su mayoría se convirtieron en chatarra. A partir de ahí, y una vez vueltos a aprovechar, algunos pasaron a servir en otros frentes, tal vez … Continúa leyendo Doña Borre

Trigémino

Le guiñé el ojo, fue un impulso inevitable. Ella era guapa y a mitad de la entrevista le guiñé el ojo una y dos veces; se sonrojó, me abochorné. Del tercer guiño ya no se enteró, porque me tapé el ojo con la mano. El más sorprendido e incómodo fui yo; este tipo de asedios … Continúa leyendo Trigémino

El eslabón musical perdido

Captar la señal de la frecuencia modulada en la radio requería habilidades especiales. En aquel pueblo, distante de las estaciones emisoras de la gran ciudad, era a veces, heroico. En los años setenta y ochenta del siglo XX, los jóvenes oriundos de aquellas lejanías conocíamos los secretos de una buena recepción. Las condiciones del clima … Continúa leyendo El eslabón musical perdido

Los de adelante corren mucho

La cuenta regresiva dio inicio. Tal vez las manos de los dos tripulantes de la cápsula espacial, Crew Dragon, no sudaban debido a su arduo entrenamiento. Tal vez sus corazones latían, razonablemente acompasados, por su admirable dominio de la situación. Pero para el resto de los mortales: millones de espectadores, nuestras extremidades y entretelas no … Continúa leyendo Los de adelante corren mucho

Cuarentennials

Por si no te habías dado cuenta, ya estamos a primero de junio del 2063. En este año el abuelo cumple cien años y te recuerdo que tú, querida hermana, prometiste organizar su fiesta. Ya solo te quedan un par de meses, no dejes pasar más tiempo. Te sorprenderá que te escriba en español y … Continúa leyendo Cuarentennials

Yo no soy financiero,por ti seré

La tripulación hacía esfuerzos desesperados por arreglar el problema; cada vez que lograban recuperar los registros de los instrumentos de navegación, veían con angustia lo que estos indicaban: el pequeño submarino descendía cada vez más en las oscuras profundidades del mar; cincuenta metros, setenta, cien. De seguir así, recobrar la estabilidad y volver a la … Continúa leyendo Yo no soy financiero,por ti seré

Chicle bomba

El camioncito verde olivo con blanco amarillento brincaba y rechinaba tanto, que las adoloridas espaldas y oídos de sus pasajeros ya pedían la parada. En ese movimiento de trepidatorio a oscilatorio, viajaban mi abuelita Felícitas y su entonces pequeño hijo: Joaquín. Al nombre de la abuelita, que significa felicidad o suerte, mucha gente le ponía … Continúa leyendo Chicle bomba

Kilauea

Si a una minivan de tamaño chico, preferentemente de color azul cobalto, le quitas las ruedas y las cambias por unas barras paralelas de acero; si en el espacio de la cajuela instalas un motor bien grande, le añades una larga cola con un rotor al final, en el techo le colocas unas aspas muy, … Continúa leyendo Kilauea

De la tiznada

Se sabe que eres mexicano cuando tienes una prima que se llama Guadalupe, le dicen Lupita y además vive en Puebla. Se sabe que eres un mexicano suertudo cuando tu prima Lupita, a quien de cariño conocemos por Cachita, te invita a su boda y regresas vivo para contarlo. La prima Cachita es de esas … Continúa leyendo De la tiznada

En canicas

Hincados o en cuclillas, alrededor de un círculo dibujado en un pedazo de la banqueta, en donde el cemento perdonó a la tierra, solía haber muchos niños a la salida del colegio. Decenas de canicas estaban en juego: agüitas, tréboles, bombochas, mosaicos. Antes de apostar las cuirias, los contendientes, entre ellos yo, debíamos tener la … Continúa leyendo En canicas

Ni pío

Tambores de guerra sonaban palpitantes. El corazón del fugitivo lo hacía al ritmo que estos le marcaban. Hábilmente logró escabullirse por un buen tiempo, atemorizado, se escondió lo mejor que pudo entre improvisadas trincheras; en los momentos más álgidos tuvo que aguantar el aliento para no ser atrapado. Después de angustiantes momentos de persecución, un … Continúa leyendo Ni pío

Motoristas

A escasos veinte centímetros de sus botas, las pequeñas piedras del pavimento pasaban a más de ciento veinte kilómetros por hora, dibujando ante su vista rayas perfectas. Las anchas ruedas de su imponente motocicleta bramaban cortando el aire. El tubo de escape retumbaba, inducido por el gran poder del motor. Todo transmitía intensas vibraciones a … Continúa leyendo Motoristas

Inventario es mala palabra

Al llegar la tan aborrecida como atenta circular anual de la dirección que contenía la palabra: inventario, así como la orden expresa y los pormenores del levantamiento anual del mismo, disimulando en lo posible nuestro disgusto, nos dábamos por enterados acusando recibo en forma expedita. Lucíamos con pobres resultados nuestra mejor cara, actitud de compromiso … Continúa leyendo Inventario es mala palabra

El hambre es canija

Escondida tras los rincones temerosa que alguien la vea platicaba con los ratones la pobre muñeca fea.                   Francisco Gabilondo Soler,  Cri-cri La fea, la bonita, la flaquita y la gordita y todas las muñecas del departamento para señoritas 11-B, escondidas tras los rincones. Mientras tanto, del otro lado de la calle, en la Trattoria … Continúa leyendo El hambre es canija

Ataque químico

Las húmedas sabanas, revueltas; nuestros cuerpos, sudorosos. Las piernas, que otras noches permanecían entrelazadas en un conveniente tejido, aquella vez prefirieron una lejanía repelente. El bochorno hizo que nuestros jadeantes cuerpos, con su coreografía de más de treinta años de compartir camas matrimoniales, y de otras, se encontrasen en desinteresado receso. Nos revolvíamos en el … Continúa leyendo Ataque químico

Mi arbolillo

La habitación estaba en silenciosa penumbra, iluminada solo por los tímidos pabilos de algunas velas encendidas sobre la mesa, que eran parte de los simbolismos de aquella hermética sesión espiritista. El sol transitaba apenas en dirección poniente y aún distribuía mucha de su claridad, pero las oscuras cortinas cerradas no estaban de acuerdo en compartir … Continúa leyendo Mi arbolillo

Gato encerrado

Han estado ahí por años. Las miro con recelo, ellas me miran a mí agazapadas bajo del librero, en un duermevela como el de un gato, aparentando un sueño profundo, pero siempre al acecho.  Me despojo de un temor que creía superado y las desafío rodilla en tierra, en la tierra de ese piso de … Continúa leyendo Gato encerrado

La Gran Fonda

Puntual como todas las tardes, recorría las irregulares banquetas de mi pueblo y llegaba al lugar que ocupé en los primeros años de la década de los ochenta: una mesa del exterior con vista a la floresta. La cafetería lucía siempre llena, su aspecto y mobiliario más bien sencillos, no concordaban con el pretencioso letrero … Continúa leyendo La Gran Fonda

Qué pena con las visitas

Navegué por los extensos mares del internet en búsqueda de ideas nuevas al tan recurrente tema de la amistad. Intenté documentar una anécdota en mares que supuse estarían en calma, pero mi travesía me llevó a surcar una inesperada tempestad que cimbró los fundamentos de mi embarcación. Impetuosos vientos azotaron mis conceptos de la amistad. … Continúa leyendo Qué pena con las visitas

Surtido rico

En la banqueta, territorio comercial del tianguis, la empresa de Rutilo desplegaba su inventario, consistente en la más variada herbolaria curativa y en remedios para cualquier dolencia, incluso la del corazón. Su calzón de manta acusaba señales del lodo salpicado por sus toscos huaraches. El olor a pino de la sierra y a leña quemada, … Continúa leyendo Surtido rico

El purgatorio eres tú

Dios dice que la gloriaEstá en el cieloQue es de los mortalesEl consuelo al morir Bendito DiosPorque al tenerte yo en vidaNo necesito ir al cielo tisúSi alma míaLa gloria eres tú De acuerdo con este argumento teológico del compositor José Antonio Méndez, avalado musicalmente por el trío, Los tres diamantes, puedo inferir que, la … Continúa leyendo El purgatorio eres tú

Catálogo de dolores

El dolor es parte inevitable de nuestras vidas, pero es muy distinto ser seres dolientes a ser seres sufrientes. Podemos elegir padecer el sufrimiento o gobernarlo. Así nos lo dice la psiquiatra Lola Morón y nos invita a ser creativos con el dolor. Tal vez no tanto como lo fueron Frida Kahlo, Rembrandt o Tchaikovsky, … Continúa leyendo Catálogo de dolores

Otra oportunidad

“Te pedimos por nuestro hermano Rodolfo, a quien llamaste de este mundo a tu presencia.” Todo era oscuro a mí alrededor, no sentía mi cuerpo, ni frío ni caliente. El olor a flores de iglesia nunca me ha gustado y me dieron ganas de estornudar, pero no pude.  Fue en ese momento cuando caí en … Continúa leyendo Otra oportunidad